Precioso poema el de Marina, una participante del actual grupo de terapia on line tras una de nuestras sesiones. No se puede explicar mejor la nueva ubicación que una mujer no madre herida por su no maternidad y en nuevas circunstancias personales y sociales está buscando interiormente, dentro de sí. Encontrarse a sí misma, sentirse una nueva mujer.
PERTENECER
«Hay un lugar en el mundo que es para mí
Le brindo, levanto mi copa
Le sonrío con las manos llenas
Ni tu ni nadie me lo puede quitar
Vigilo de que no sea yo misma
quien me haga la traveta
Vigilo que nadie
me haga dudar
de mi trono
de mi reino
de las flores que nacen bajo mis pies
Pues hay un lugar en el mundo
y lo voy a encontrar
os lo juro que lo voy a encontrar»
Marina.